Domingo V de Pascua, Jn 15, 1-8 - La gran tentación: vivir sin Ti-

Dios puede parecer exigente, duro. Pide frutos, y en abundancia, para ser discípulos suyos. Él no nos quiere secos, decaídos, tristes, aburridos, medio muertos. Nos sueña frescos, erguidos, alegres, vivos. Es costoso, pero Dios no nos pide imposibles, recordándonos sin tapujos “sin mí no podéis hacer nada”. Ésta ha sido la gran tentación del hombre desde que el mundo es mundo, vivir al margen de Dios, creerse otro dios capaz de alcanzarlo todo, obviar que es un ser necesitado de salvación, que por sí solo no puede alcanzarla. Así entró el pecado en el mundo, y el árbol se secó.
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Miguel.